Antes de pasar de las crónicas deportivas a las de sociedad y sucesos, Román Viacheslávovich Zozulya (Kiev, 30 años) era solo un delantero ucranio de porte tosco y futuro prometedor que comenzó a hacer carrera en el Dnipro. Ahora es un perpetuo foco de conflicto. Su destacado papel en la Liga Europa del curso 2014-2015 le puso en el escaparate y, cuando salió de su país rumbo a España, el ruido arrasó al balón. La suspensión al descanso del Rayo Vallecano-Albacete del domingo, por los cánticos de “¡Zozulya puto nazi!”, de los Bukaneros de Vallecas, es el último episodio políticode una secuencia que ha derivado en la primera cancelación de un partido en el fútbol español por insultos del graderío. “Rubén Castro, no fue tu culpa, era una puta, lo hiciste bien”, “Aitor Zabaleta era de la ETA”, “Guti, Guti, Guti, maricón (o Michel, según la época)”, los innumerables gritos simiescos y composiciones racistas de variadas combinaciones (“negro, basura, tu piel no tiene cura”, “negro, cabrón, recoge el algodón”), la histórica retahíla contra Cristiano (“ese portugués, hijoputa es”) y el último “Griezmann muérete” en el Wanda Metropolitano se asumieron como parte del eco irracional de los estadios. Esta vez, a petición del Albacete, por considerar que “el estado de ánimo” de su jugador “no era el adecuado”, el colegiado López Toca, con el respaldo y ratificación de LaLiga, decretó el final anticipado con 0-0 en el marcador.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2tmzXvf
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire