Cuando Darío Poveda (19 años; San Vicente del Raspeig; Alicante) se retiró a 15 minutos del final del encuentro que el domingo enfrentó al Atlético B con el Getafe B no imaginó que las leves molestias que sentía en su rodilla derecha acabarían derivando en la rotura del ligamento cruzado que se le ha diagnosticado este lunes. Salió del campo caminando y con la satisfacción de haber elevado su racha goleadora a diez tantos en sus últimos nueve encuentros con el filial.
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