“Tenemos un tatuaje. Fue como un recordatorio para que no nos dejáramos hundir por nada ni por nadie”, cuenta Arantxa Torres, mientras levanta su pantalón a la altura del tobillo para que la cámara pueda apreciar la figura de un ancla que corona la frase Refuse to sink (Me niego a hundirme), que hace un par de años ella y su hermano dibujaron sobre su piel. “A mí padre le costó asimilarlo, pero ahora a mis abuelos les encanta”. Arantxa es la hermana mayor de Ferran Torres (Foios, 2000) y su nombre aparece grabado en las botas de último niño maravilla alumbrado en Paterna. Al momento de Ferran, en plena efervescencia, quiere anclarse este domingo (21.00, Movistar LaLiga) el Valencia en la bahía de Mestalla para resistir las acometidas de otro gigante acorazado. Cargada de bajas, la guerrilla de Celades recibe al Real Madrid, que se presenta a la cita sin laterales izquierdos [Marcelo, lesionado y Mendy, sancionado] y con Casemiro a una amarilla de perderse el clásico del próximo miércoles.
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