El Valencia Basket aprobó su asignatura pendiente y, después de seis derrotas, logró su primer triunfo fuera de casa. Fue en Kaunas, ante un rival que sacó de quicio a su entrenador Saras Jasikevicius con su séptima derrota consecutiva, casi todas por márgenes mínimos, también ante el Valencia que llegó a dominar por 13 puntos, pero sufrió hasta el final, hasta que Abalde, con una espléndida canasta y dos tiros libres dejó visto para sentencia.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2snJrWM
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire