El sistema clasificatorio del tenis lo convierte en un deporte justo, sin pliegues ni trampas: tanto rindes, tanto tienes. Sin embargo, es a la vez profundamente contradictorio. Hoy ganas, caso de Novak Djokovic, al que el jovenzuelo Denis Shapovalov le duró apenas 65 minutos (6-3 y 6-4), y mañana recibes un golpe de realidad en forma de desilusión. Lo encaja ahora el serbio, aunque ya tenía asumido desde hace tres semanas, cuando pinchó en Shanghái, que cedería el trono mundial a Rafael Nadal.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/32bBwI7
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire