Lamar Odom fue nombrado capitán de los Clippers cuando solo tenía 21 años. Era su segunda temporada en el equipo. Sus impresionantes condiciones atléticas y técnicas le conferían un enorme crédito, tras ser elegido en la cuarta posición del draft, en 1999. Recién asumida la capitanía, empezaron sus problemas con las drogas. La NBA lo suspendió durante ocho meses. En 2003 fue traspasado a Miami, luego vivió su mejor época junto Kobe Bryant y Pau Gasol. Con los Lakers ganó dos anillos en la misma época en que fue campeón mundial con Estados Unidos en Turquía en 2010, poco después de casarse con Khloe Khardasian. Luego, cayó en los excesos de la droga y el alcohol. Tras su corta etapa en el Baskonia, un día de octubre de 2015, fue encontrado en estado inconsciente en un burdel de Nevada. Estuvo a punto de perder la vida. Su caso, salvando las distancias, encarna la marginalidad, las malas decisiones y las desgracias que definen la historia de los Clippers.
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