Si una selección oposita a ser la criptonita de los All Blacks, esa es Irlanda. Más allá de su orgulloso verde, el XV del Trébol es la única que puede presumir de un average positivo en sus últimos cuatro partidos contra el gendarme del oval, invicto en un Mundial desde 2007, ante Francia en Cardiff. Nueva Zelanda se salvó en el tiempo añadido en Dublín en 2013 (22-24), perdió por primera vez ante los irlandeses en Chicago (40-29) y se rehízo una semana después (9-21) en la capital irlandesa, donde cayó el año pasado en el partido del año (16-9). Aquel día, el seleccionador de los All Blacks, Steve Hansen, otorgó a Irlanda el título de rival a batir. La selección celta, tras un año mejorable, buscará este sábado (12.15) en Tokio superar la barrera de cuartos por primera vez en su historia.
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