El Granada sigue instalado en un estado de felicidad. Su victoria frente a un buen Osasuna se asentó en el tradicional espíritu combativo del grupo de Diego Martínez y, al mismo tiempo, en la decisiva actuación de algunos de sus jugadores. En esta ocasión, el meta Ruiz Silva, el central Domingos Duarte y el extremo Vadillo, sobresalientes obreros de la factoría andaluza. Entre el empuje del colectivo y las pinceladas individuales, el Granada alcanza unos magníficos 17 puntos. El resultado de esta gran puntuación es que duerme segundo en espera de los resultados de la jornada. Lo que nadie le quita a este grupo es que será equipo de Liga de Campeones pase lo que pase. Osasuna hizo un buen partido y se lo puso complicado al Granada. Se movió con intensidad y tuvo dos opciones muy claras para marcar. Surgió entonces la gran figura del meta Rui Silva. Primero le hizo una gran parada a Brasanac y luego voló después de un disparo de Roberto Torres desde el centro del campo. El portugués, que puede ser convocado en breve por su selección, hizo la parada de la noche para frustrar al combativo equipo navarro, donde esta vez no brilló Ávila. El Granada, además, sumó su quinto partido sin encajar, lo que muestra de manera evidente su excelente solvencia defensiva y su buena manera de competir.
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