Jasikevicius tiene carácter. Y un traje con las mangas un tanto cortas, o eso es la impresión que da un gigante como él. Debe ser un efecto óptico, sí, porque al observar el otro banquillo también parece que las mangas de Perasovic se quedan cortas con unas manos descomunales como las suyas, y tantos sastres confeccionando trajes a medida, porque a la gente de más de dos metros no hay quien le compre un pret a porter, no se pueden equivocar.
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