LaLiga le sonríe a la Real Sociedad como amarga al Espanyol, sobre todo cuando juega en casa donde acumula tres derrotas consecutivas. Las penas del equipo de David Gallego no opacan, sin embargo, el fútbol del cuadro vasco. La Real mandó de principio a fin en Cornellà, solo despistado un cuarto de hora, tras el paso por los vestuarios. Volvió a poner todo en su lugar. Después de aprovechar un nuevo error de la zaga blanquiazul, Isak liquidó el partido que había encaminado Willian José. Los goles, los delanteros; el fútbol fue de Odegaard.
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