La vida siempre al límite de Keylor Navas en el Real Madrid se consumió finalmente este domingo en Vila-real, de donde ya no volvió. El equipo regresó a la capital después del empate y él se quedó en tierra para volar este lunes a París. Allí le esperaba un contrato de tres años con el PSG y un trueque con Alphonse Areola, de 26 años, un portero que, como él, ha vivido bajo permanente sospecha en el club parisino, siempre en busca de una alternativa de quilates al canterano para asaltar la Champions.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2LgDzpl
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire