Con el 1-2 en contra que reflejaba el marcador del Wanda Metropolitano y sin haber disputado un minuto en partido oficial, Héctor Herrera (Tijuana, 29 años) protagonizó una irrupción jerárquica. Con la Juventus presionando la salida del balón en el área del Atlético, su primera acción fue pedir la pelota. Lejos de ejecutar uno de esos ofrecimientos mentirosos en los que un volante simula querer la pelota, pero en realidad su tímido desmarque no invita a los centrales a jugar con él, Herrera se plantó en la media luna para recibir, giró sobre sí mismo y le dio salida al equipo con una apertura a la izquierda.
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