El curso pasado, Serena Williams se marchó del All England Tennis & Croquet Club muy dolida, porque después de retornar a las pistas un par de meses antes después de su maternidad, se le escapó de entre los dedos su primera oportunidad de atrapar los 24 grandes de la australiana Margaret Court. La estadounidense cedió en la final frente a Angelique Kerber y solo dos meses después también perdió en la polémica final de Nueva York, ante Naomi Osaka. Dos tiros al aire que, a estas alturas, pueden ser determinantes en la carrera por ser la tenista más laureada de todos los tiempos.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2LUSXIm
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire