Cambió este jueves la rutina España tras dos días libres. En lugar de entrenarse a las seis de la tarde, la hora a la que suele jugar en el Mundial, tuvo sesión por la mañana bajo un chaparrón interminable. El conductor del autocar, además, se perdió por Reims, la capital del champán, y las internacionales llegaron al campo de entrenamiento con casi una hora de retraso. El cambio de rutina lo decidió Jorge Vilda porque ayer por la tarde se desplazó a Le Havre —a tres horas y media de coche— para ver en directo el partido de Estados Unidos contra Suecia.
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