Una vez desvelada la Operación Oikos, trama de amaño de partidos con los exjugadores Raúl Bravo y Carlos Aranda entre los supuestos implicados y que señala un fraude en el pasado Valladolid-Valencia (0-2), el Girona ha tomado cartas en el asunto. El conjunto catalán, descabalgado deportivamente de Primera División, reclama ahora en los despachos sus derechos, toda vez que si se demuestra que existieron irregularidades en el encuentro, el Valladolid debería ser sancionado con seis puntos y, por lo tanto, el Girona debería mantener la plaza en LaLiga Santander.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2WzaEnD
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire