La elección del equipo de fútbol por parte de los hinchas suele venir dada por la herencia familiar. Siempre habrá niños que se hagan del eterno rival o que adopten una gran pasión por algún club de otra ciudad o país, pero, por lo general, los colores que se defienden en casa se transmiten de generación en generación. Es una muestra más de lo inexplicable que es el fútbol, en donde la victoria es un argumento de poco peso a la hora de escoger escudo. Y menos mal. De otra forma, solo existirían aficionados de dos o tres clubes por país. Los que ganan.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2XI1rGd
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire