La realidad volvió a demostrarle al dueño del París Saint Germain, Nasser Al-Khelaifi, que el dinero también tiene sus límites y que algunos triunfos le siguen resultando esquivos. Dos meses después de un nuevo gatillazo en la Champions de fútbol ante el Manchester United, su equipo de balonmano tampoco le proporcionó consuelo. El conjunto entrenado por los españoles Raúl González y Jota González quedó eliminado en cuartos de final de la Liga de Campeones por el Kielce de la familia Dujshebaev (el padre, Talant, es el técnico, y sus hijos Álex y Dani, parte de la plantilla). Le faltó muy poco para una remontada épica (había perdido por diez goles en Polonia), pero la gesta se quedó en un casi (35-26). Como a sus hermanos mayores Neymar y Mbappé, la ambición por la máxima competición continental terminó otra vez en batacazo. De nada le ha servido doblar en presupuesto a sus grandes rivales.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2PTh7D4
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire