Pitu Abelardo confesó el sábado, tras el partido frente al Girona, que a pesar de ser hombre de lágrima fácil, sólo había llorado tres veces en el fútbol: dos veces con el Sporting y la última, en su despedida de Mendizorroza. La afición coreó su nombre mientras daba la vuelta al campo. Se echó las manos a la cara, se le escaparon las lágrimas. Luego dio las gracias. Dos días después, junto al presidente del Alavés, Alfonso Fernández de Trocóniz, las volvió a reiterar. “Despedimos a un gran profesional, despedimos a un amigo del que destaco su esfuerzo, generosidad y compromiso. Ha cumplido con creces los objetivos que nos marcamos desde su llegada”. El nuevo entrenador del Alavés será Asier Garitano, ex del Leganés y la Real.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2Wi28s7
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire