lundi 15 avril 2019

Tiger ya no está solo en el gimnasio

“Todo podía pasar en los últimos nueve hoyos. Había muchos chicos con oportunidad de ganar. La clasificación estaba totalmente apretada y todos jugaban bien. La tensión en el campo no podía ser mayor. Esto es duro… ¡por eso me estoy quedando calvo!”. Tiger Woods bromeó con su incipiente calvicie (en los golfistas no suele advertirse porque siempre juegan con gorra del patrocinador) para reflejar la enorme competencia, 11 jugadores al final en tres golpes, que derribó para conquistar su quinto Masters de Augusta, su 15º grande, a los 43 años y 11 después de su último major.

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