El pronóstico no anunciaba una lluvia de goles en Butarque. Leganés y Valladolid llegaban a la cita de este jueves como los dos equipos menos anotadores de LaLiga. Pepineros y pucelanos disputaron un encuentro cerrado y falto de ritmo en el que los porteros apenas tuvieron que intervenir. Sin apenas ocasiones, todo parecía conducir al empate a nada. Pero cuando el partido agonizaba y el cronómetro sobrepasaba ya los cinco minutos de añadido que había decretado Cuadra Fernández, Carrillo se rebeló contra lo esperado, alzándose dentro del área y batiendo con un tremendo testarazo a Masip y dando al Leganés tres puntos que sellan su permanencia en Primera un año más.
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