El béisbol de México tiene su propio despacho en el Palacio presidencial de Andrés Manuel López Obrador. Separado por menos de 100 metros del mandatario. “Estamos a la vuelta”, dice Edgar González, el titular de la oficina para la promoción y desarrollo de este deporte. Los bates y manoplas se han convertido en un asunto de Estado. Ningún otro mandatario mexicano ha dedicado tantos al deporte, ni a una sola disciplina. Es la apuesta de López Obrador, una prioridad, un capricho.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2Fs4XxA
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire