En la conferencia de prensa previa al último entrenamiento de la semana, Valverde fue diáfano: “Si Messi está al cien por cien, seguramente jugará porque es un partido fundamental”. Su palabra, sin embargo, se quedó en el olvido al pisar San Mamés. “Bueno, quizá no esté al cien por cien, pero está muy cerca”, reconoció su ayudante, Ion Aspiazu, minutos antes de comenzar el duelo; “es un partido importante y tenemos que poner nuestro mejor once”. El 10, claro, salió de la partida. Entre otras cosas porque no hay parche que valga para suplir a La Pulga, santo y seña del Barça. Y menos en una noche en la que el equipo azulgrana era todo remiendos. Como la banda izquierda, ocupada por Semedo, Vidal y Coutinho, todo diestros que se encontraban en el mismo carril por primera vez en el curso. Parches, en cualquier caso, que le bastaron al equipo para empatar en La Catedral. Mérito también de los guantes de Ter Stegen.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2tewV8W
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire