Sin miramientos ni enredos, sino con firmeza y convicción, como si el lapso de tiempo transcurrido del 7 de septiembre (fecha oficial de su última lesión, en Nueva York) hasta ahora hubiese sido tan solo un mal sueño, Rafael Nadal regresó oficialmente a la pista y cumplió. Después de cuatro meses de ausencia forzada, el mallorquín reapareció en Melbourne y despachó de manera funcionarial al australiano James Duckworth (6-4, 6-3 y 7-5, en 2h 15m), quien a falta de currículo y estatus (238 del mundo) propuso un ejercicio de osadía que no intimidó lo más mínimo al balear, muy centrado, serio y concluyente.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2W0LGts
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire