Que le digan a cualquier entrenador cómo quiere comenzar un partido, acudirá al catálogo que le ofrecen en la oficina donde se venden los guiones futbolísticos y elegirá, sin duda, el inicio de la Real frente al Espanyol en Anoeta. Con la inercia de la victoria en el Bernabéu, los donostiarras salieron desbocados. Dos goles en siete minutos, con el VAR de por medio en el segundo; tres córners bien sacados, uno de los cuales acaba en el poste y después en la red, y otro que se convirtió en penalti que también acabó en gol.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2RLrCfg
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire