mardi 22 janvier 2019

Cohete Nadal

Es Rafael Nadal al galope, que no desbocado porque hasta ahora tiene todo bajo control en Melbourne, donde en enero luce el sol y hace calor, pero que este año va transformándose en una especie de París porque el mallorquín compite y vence como si estuviera en su otra casa, el Bois de Boulogne. Va el balear como un tiro, viajando de una estación a otra en cohete, sin girar el cuello hacia atrás y decidido. Divisando, paso a paso pero con tránsito firme, el objetivo que dos semanas atrás parecía utópico: cuatro meses en la reserva, un paso por el quirófano, sin ritmo de partidos. Imposible. ¿Imposible? Tal vez no. No con él.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2S3bhTc

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire