Por revoltoso, sobre todo inquieto, a Gonzalo Martínez (Guaymallén, Mendoza; 25 años) su madre lo rebautizó Pity, por la Pititorra, un ave de la región de Cuyo (Argentina), conocida por su trino dulce y aleteo eléctrico. Tan eléctrico como el fútbol de Martínez, un enganche zurdo y habiloso, un talento que descubrió en un potrero de Las Heras (Mendoza) Goyo Carrizo, miembro de un equipo tan célebre en Argentina, Los Cebollitas, como el nombre de su futbolista estrella, Diego Armando Maradona. “Era chiquito, muy flaquito. Se paró a mi lado y me dijo: ‘Quiero ir a Buenos Aires’. ‘Haz algo que te tengo que ver. Mostrate pibe’, le dije”, cuenta Carrizo. “Y se puso las pilas. En cinco minutos me di cuenta de que era distinto”, añade. De Huracán de Las Heras a Huracán de Buenos Aires, siempre con su gambeta eléctrica como bandera.
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