Retar a Messi es una derrota segura porque no hay defensa, rival ni récord que se le resista. Presumía Cornellà de ser un campo esquivo para el 10, toda vez que el delantero solo había logrado tres dianas en diez encuentros, cifras lógicas en cualquier atacante menos para el planetario Messi, que acumula trofeos y títulos sin remisión. También víctimas. El Espanyol no fue menos, equipo que recibió dos goles de falta como hiciera el Sevilla en la Supercopa europea de 2015 en Tbilisi.
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