Alfonso Pedraza, en el descuento, evitó el drama total para el Villarreal que tras seis partidos como local no conoce la victoria. Tres derrotas y otros tantos empates es su bagaje en casa. El Levante también sacó tajada de La Cerámica quedándose con la miel en los labios de una victoria que se le escapó de las manos en el último suspiro. Salvó un punto el conjunto de Javi Calleja, cuyo cargo se encuentra en cuarentena tras el inexplicable mal comienzo de temporada que ya se alarga en demasía. El Levante se pareció más asimismo. El Villarreal no se encuentra. Alterna momentos lúcidos con otros de desconexión y en los que sus principales activos, con Gerard Moreno a la cabeza, están lejos de su mejor versión. Sintomático resultó que el mejor jugador amarillo fuera Samu Chukweze, un extremo de 19 años del filial que no está contaminado de la depresión que trasmite el primer equipo, al que todo le sale mal. El gol en propia puerta de Funes Mori ejemplifica esa dinámica negativa.
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