La hegemonía de Messi y Cristiano Ronaldo como los dos grandes dominadores individuales del fútbol mundial en la última década ha estado marcada por una medición que convertía en incuestionable su distanciada supremacía sobre el resto de jugadores: el aplastante número de partidos en los que resultaban determinantes. Desde que su decisión de permanecer en el Atlético le convirtió en el segundo mejor jugador pagado de LaLiga, tras Messi, ese termómetro también pende sobre Antoine Griezmann.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2Sb58Rr
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire