El empate en ajedrez puede ser glorioso, como en fútbol, y este lo fue. Fabiano Caruana se lanzó por fin contra el campeón, en la 10ª partida, y permitió que Magnus Carlsen le atacase por el otro flanco. Lo que siguió fue boxeo mental de calidad exquisita durante 5,5 horas hasta que se acordaron las tablas entre grandes aplausos del público. Tras diez empates (5-5), el noruego tendrá las piezas blancas este sábado en el penúltimo asalto del Mundial de Londres.
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