Un empate en el minuto 90 tiene resuelve la duda habitual que esconden las tablas en el fútbol. La justicia en el reparto de puntos es siempre cuestionable, menos cuando sucede en el último compás del encuentro porque en ese punto el que nivela la balanza tiene la sensación de haber evitado una derrota, y no de haber sido incapaz de lograr la victoria. "Eso es el Atlético, llega el minuto 90, empata y hasta luego", resumió Diego Simeone en sala de prensa. Antes de ponerle el lazo a su intervención con lo que pareció un eslogan, el técnico argentino salió al paso de los pitos recibidos durante el cambio de Rodrigo, al que sustituyó el salvador Borja Garcés. "La gente es muy impulsiva al sentimiento que tiene", comenzó. "Y si está viendo que un futbolista está jugando bien quiere que siga. Pero el entrenador que trabaja con ellos cree que puede poner a otro con olfato de gol y el hombre va y hace gol", se defendió.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2NdRT4l
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire