La última derrota en Balaídos ante el Celta (2-0) certificó a ojos de Diego Simeone que el éxito de la estrategia de renovación del proyecto deportivo que emprendió el Atlético este verano —123 millones invertidos en siete futbolistas además del aumento contractual de Griezmann— se encuentra inevitablemente condicionada por la consistencia de su línea defensiva. “Los grandes jugadores no hacen grandes equipos”, ha repetido el técnico argentino cada vez que se le ha conminado a asumir que semejante desembolso económico —más de 300 millones en tres años—, conlleva un aumento de la exigencia deportiva del equipo que dirige.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2p7gdGD
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire