Se respira otro aire en el Espanyol. La alianza entre el director deportivo, Óscar Perarnau, y su entrenador, Rubi, despierta esperanza en el entorno y tranquilidad en la Ciudad Deportiva; sostenida, en cualquier caso, en la pelota. El conjunto blanquiazul está invicto desde que Rubi se sentó en el banquillo, pleno de triunfos en la pretemporada y empate ante el duro Celta en Balaídos para después sorprender al poderoso Valencia en Cornellà en la Liga. Ahora, busca estirar su racha en Mendizorroza. Hay nuevas líneas maestras en Espanyol.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2NaRwqm
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire