Primero pensamos que Saúl y Asensio podían ser buenos, luego que eran más o menos buenos, después que eran buenos simplemente, y ahora que son buenísimos. Digamos que la carrera de algunos futbolistas está plagada de sutilezas hacia arriba: casi bueno, bueno, bastante bueno, muy bueno, buenísimo, etcétera. Una sola palabra da para mucho. Para muchísimo. A veces ser bueno no basta. Por no decir que a veces un jugador no es bueno, solo lo parece. O quizá existan ya demasiados jugadores buenos. Se necesita algo más. ¿Jugadores diferentes, a lo mejor?
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