samedi 18 août 2018

Celta y Espanyol se quedan sin combustible y firman tablas

Nada es como parece en estos partidos de inicio de temporada. Hay factores que los convierten en sinuosos vaivenes, seguramente porque la condición física es precaria, las piernas todavía están duras y el calor, como sucedió en el estreno liguero en Balaídos, aprieta. El Celta inició un monólogo, pero vencido el primer cuarto de partido ya empezaba a callarse. Al descanso se quedó mudo, dañado por un gol del Espanyol, que salió indemne del sufrimiento inicial al que le sometieron. La paridad regresó con casi toda la segunda parte por jugar, pero nadie hizo valer su voz por más que unos y otros apuntasen detalles que animan a intuir que tienen argumentos para desarrollar una buena idea futbolística. Y en ese tiempo de incertezas, el empate final (1-1) no premia, pero tampoco castiga y los focos apuntan más hacia lo bueno por llegar. En la fábrica de ilusiones del fútbol nadie inicia nada desde el pesimismo.

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