La marcha, proclamó su dios, Robert Korzeniowski, no es la vida, pero es más importante, y es más importante que la carrera también, siguió el campeón polaco, más profunda, porque el marchador siempre tiene un pie en contacto con la tierra, y de la tierra brota todo, y de los marchadores del pasado que han transmitido el credo, y su pasión.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2vY2pkN
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire