El viento de Carnoustie arrastra muchas historias. La de Severiano Ballesteros, por ejemplo. En este links que es el campo situado más al norte entre los que componen la rotación de sedes del Open Británico, debutó el genio cántabro en 1975 en un torneo del que se enamoró hasta ganarlo tres veces, la última hace ahora 30 años. En Carnoustie empezó todo y en Carnoustie acabó. El lunes 16 de julio de 2007, Seve anunció a los periodistas ingleses —no esperó a los españoles, que todavía viajaban— que se retiraba. Su cuerpo no daba para más.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2Nog5wJ
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire