Dani Pedrosa, que vive este 2018 su último año como corredor del equipo oficial Respol Honda, prepara el escenario perfecto para hablar sobre su futuro. Un futuro que estará probablemente lejos de la competición. El piloto español, de 32 años, ha calibrado la oferta de Yamaha de llevar una M1 después de que su fichaje por la casa japonesa se truncara dos años atrás. Ha consultado a cuanta gente ha podido cómo funciona la moto, que está teniendo muchos problemas este curso. Pero la posibilidad de ser uno de los pilotos del nuevo equipo impulsado por el Sepang International Circuit (SIC), con patrocinio de la petrolera Petronas y unas M1 satélite, no parece atraerle lo suficiente. El hecho de recaer en un equipo distinto, nuevo, privado, y adaptarse a una nueva máquina después de 18 años llevando una Honda no le convence. No, después de la temporada que lleva a cuestas.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2MRZhOm
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire