Cuando se cerró el duelo ante el Leganés, el delegado del Barcelona, Carlos Naval, cogió el balón del partido. No era para él, claro. Se lo estaba guardando a Leo Messi, que, una vez más, la número 40 con la camiseta del Barcelona, había firmado un triplete con la zamarra azulgrana. Esta vez, ante el cuadro madrileño. “Mañana tengo que preparar otra frase más para el balón de Leo”, soltó, entre risas Rakitic. El rosarino obliga a los rivales, también a sus compañeros: tienen que ser creativos para firmar una nueva pelota para el 10. “Es normal que todo el mundo hable de Leo, yo también lo hago cuando llego a mi casa”, reveló el volante.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2Etqp1o
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire