El presidente de la Federación Española de Golf, Gonzaga Escauriaza (Bilbao, 1953), comentaba hace un año que era una “irresponsabilidad” celebrar el Open de España porque no había dinero para ello. En 2017, el torneo desapareció del calendario por primera vez desde 1965. Y solo una carambola y el respaldo económico del circuito europeo —con un millón de aportación para un campeonato que ha repartido 1,5 en premios— lo salvaron este curso. Rahm ha conseguido el resto.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2H02Kvz
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire