El Valencia, adormilado y sin identidad tras los cambios en el once tipo, se levantó tarde de la cama. Más reconocible con Soler, Rodrigo y Ferran Torres en el campo desde el minuto 60, amenazó al Getafe, pero no tuvo tiempo para voltear el partido. El despertador había sonado tarde y el Valencia, con Peter Lim, su propietario, en su doble palco privado, fue víctima, de nuevo, del oficio del aguerrido grupo de Bordalás. El técnico azulón le ha ganado la partida táctica dos veces a Marcelino esta temporada.
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