Alrededor de 1.500 hinchas ingleses, que acudieron este viernes a Ámsterdam para seguir el partido amistoso entre Inglaterra y Holanda, han provocado disturbios y peleas en la zona del barrio rojo, según informaron fuentes policiales. La policía se vio obligada a suspender la prohibición de consumo de alcohol en público que rige para todo el distrito de la ciudad, debido a que la presencia de tantos aficionados ebrios en la zona dificultaba las labores para hacer cumplir la ley.
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