mercredi 24 janvier 2018

Hermoso y el espejo de Sergio Ramos

Nadie duda en la Ciudad Deportiva del Espanyol que el núcleo duro del vestuario de Quique Sánchez Flores está formado por un grupo humano muy bueno. “Quizás son demasiado buenos”, dice uno de los veteranos más curtidos. Y el grupo blanquiazul se encontró con un chico duro inesperado, Mario Hermoso (Madrid, 22 años). “El central debe tener un poco de maldad. Tienes que marcar tu espacio, tu territorio. Quizás un jugador más talentoso no tiene esa pizca maldad. Soy una persona mentalmente fuerte, me exijo mucho, me gusta tener ese punto de tensión”, reflexiona el zaguero blanquiazul.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2Dv3WkV

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire