Definitivamente, este Open de Australia de 2018 nació con ganas de llevar la contraria. Si anoche fue un surcoreano con casi 20 dioptrías el que reventó a Novak Djokovic y de paso todos los pronósticos, esta vez fue un joven británico, Kyle Edmund, el que abrió los cuartos de final con otro pelotazo. Batió por 6-4, 3-6, 6-3 y 6-4 a Grigor Dimitrov, número tres del mundo, y espera en las semifinales a Rafael Nadal, que antes deberá resolver su pase contra el gigantón croata Marin Cilic.
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