En la noche de Reyes el Real Madrid apenas concedió nada al Maccabi de Tel Aviv. Solo un poco de esperanza al principio en un partido que reventó Facundo Campazzo en el tercer cuarto y sentenció el mismo jugador en el último. Los de Laso siguen sumando victorias, cinco consecutivas en Euroliga para acercarse a la parte alta de la clasificación. Los minutos de furia de Campazzo no tapan el gran partido global de un equipo cada vez más fino. Ayer ni siquiera hizo falta una actuación estelar de Doncic. Otra buena noticia para el equipo.
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