dimanche 3 décembre 2017

Tiger Woods vuelve a ser mágico

Tiger Woods tiene ya 41 años (42 en un par de semanas) y ya no es un junco sino más bien un tronco. Tiger Woods llevaba 301 días sin disputar un torneo y había estado inválido, adicto a los opiáceos, una ruina física y humana. Tiger Woods transformó a finales del siglo XX, un veinteañero sin complejos, el deporte del golf, y, ya bien entrado el siglo XXI, un cuarentón determinado, lleva camino de redefinir el viejo concepto del retorno. Eso desea él, y más que él aún, el mundo del golf, que le necesita como el aire y saliva ansioso y con anticipación al verle jugar en el torneo de Bahamas, donde el domingo igualó su mejor ronda de la semana (68 golpes, -5), para terminar octavo el torneo (-8), a 10 golpes del ganador increíble, el norteamericano Ricky Fowler, que batió el récord del campo con una ronda de 61 golpes (-11, 11 birdies).

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2zJqCvQ

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire