El 12 de abril de 1964, el Atlético visitó al Betis, a tres jornadas del final de Liga. Nada excepcional, a no ser por dos cosas: el Betis aún aspiraba a ser segundo en el campeonato y acababa de saberse que había vendido al Atlético a tres de sus puntales: Colo, Martínez y un tal Luis Aragonés, llamado a ser leyenda en su nuevo club. Se iban a incorporar al Atlético al final de la Liga, ya para la Copa. ¿Sería conveniente que jugaran ese día?
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2nLkZvw
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire