Dos días después de que Shalane Flanagan, una atleta norteamericana, acabara con su dominio monopolístico de la prueba de Nueva York, el maratón femenino keniano ha sufrido un nuevo golpe, que afecta no solo a su valor sino también a su virtud, a su credibilidad. La federación keniana de atletismo ha anunciado una sanción de cuatro años por dopaje a Jemima Sumgong, la campeona olímpica de maratón en los Juegos de Río 2016.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2zEiaBx
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire