El Estudiantes vivió la vida en rosa ante el Barcelona. El día en el que los del Ramiro de Maeztu cambiaron sus colores históricos para apoyar la lucha contra el cáncer de mama, el mítico “¡que salgan los toreros!” volvió a escucharse en las gradas del Palacio. Con una reacción sobresaliente en el último cuarto liderada por Landesberg (máximo anotador con 27 puntos), el equipo de Salva Maldonado remontó 11 puntos de desventaja y retrató a un Barça de nuevo inconsistente (80-70).
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