Terminado en el último entrenamiento del Atlético de Madrid en el Cerro del Espino, Antoine Griezmann se empleó en practicar los lanzamientos de penalti y los libres directos junto a Saúl y Koke. En la antesala de un partido grande para su club, el empeño con el que se afanó en los golpeos describieron a un jugador que percibe la presión de liderar a un equipo que necesita de su mejor versión. Hasta el momento, salvo en San Mamés, no ha sido el futbolista dominante y determinante que le ha llevado a asomarse al escalafón que ocupan Messi y Cristiano Ronaldo.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2ylKbMY
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire